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Steve Jobs fue despedido de Apple
No hay mal que por bien no venga, dice un conocido refrán, y la verdad es que eso mismo debió pensar mucho Steve Jobs tiempo después de su despido por parte de la compañía que fundó junto a Steve Wozniak y Ronald Wayne en 1976. Esa empresa era Apple y el histórico genio fue despedido a finales de los 80, lo que a la postre le sirvió para volcarse en otros proyectos.
En 1986, con Steve ya fuera de la compañía de la manzana mordida, el destino quiso unir su camino junto con el de Pixar, aunque por aquel entonces no existía como tal. Lo que existía era una productora llamada Lucasfilm. Ni más ni menos que el mítico sello de George Lucas.
Ese mismo año se había estrenado «Howard the Duck», una película producida por Lucasfilm y que estaba basada en el cómic de un pato antropomorfo. Las cifras de recaudación olían a fracaso tras haber conseguido recaudar 37,9 millones de dólares, tan solo un millón más de lo que se había invertido en su producción.
Ese fiasco se unía a la caída de las licencias de Star Wars tras el estreno de «El retorno del Jedi». Pero entonces apareció Jobs con una imponente oferta de 5 millones de dólares a cambio de Graphics Group. Esta era una división del área informática de la compañía Lucasfilm. Finalmente se cerró esa venta y Graphics Group pasó a ser una pequeña compañía independiente con un capital de otros 5 millones de dólares. La primera semilla se había plantado y con ella había nacido Pixar.
Creación de Pixar
Steve Jobs se había puesto al frente de la nueva empresa, pero queriendo desvincular el pasado de esta. Jobs quería destinarla a ser una firma informática. El producto estrella de la compañía era el Pixar Image Computer, un ordenador que tenía una enorme memoria gráfica para la época. No obstante, dicho ordenador fracasó estrepitosamente en el mercado y en 1990 se decidió poner fin a la actividad de la empresa en cuanto a desarrollo de hardware.
Por otro lado, NeXT, la otra empresa fundada por Steve Jobs tras su despido de Apple, no terminaba de arrancar y sufría serios problemas económicos. Estos se unían a las dudas que Jobs tenía con Pixar, a pesar de tener firmado un pequeño contrato de colaboración con Disney. Tales eran las dudas que se llegó a plantear vender la empresa incluso a Microsoft. Por suerte o por desgracia, esto no acabó produciéndose.

La mejor decisión: No vender Pixar
Jobs, en uno de sus conocidos arranques repentinos, decidió ir en busca de una persona que le ayudara a reflotar Pixar. Algo similar a lo que había hecho hace años en Apple cuando fue a buscar al entonces presidente de Pepsi, John Sculley. En esta ocasión decidió ir en busca de Lawrence Levy, director financiero de Electronics for Imaging. Cuando este recibió la llamada, pensó que querían encargarle que trabajara en NeXT. Apenas había oído hablar de Pixar pero Jobs, que era un gran embaucador, consiguió hacerle creer en el proyecto y hacer que se uniera al equipo.
La jugada le salió bien al ex CEO de Apple, ya que la química que ambos procesaban entre sí era muy buena. El momento de la llegada de Levy coincidió además con la producción de «Toy Story»,que sería la primera película de animación en la historia producida íntegramente con un ordenador.
Éxito de Toy Story
Con la ayuda de un buen equipo financiero, con Levy a la cabeza, Pixar salió a bolsa sin hacer mucho ruido. No sería hasta el estreno de «Toy Story» cuando la compañía realmente se hizo grande. La archiconocida película de los juguetes fue estrenada el 22 de noviembre de 1995, consiguiendo recaudar en su primer fin de semana la friolera cifra de 30 millones de dólares, superando así hasta las previsiones más optimistas de los expertos.
El éxito de la película continuó creciendo y haciendo que el nombre de Pixar se afianzará en el mercado como uno de los sellos más importantes en el mundo de la animación. Y así ha continuado hasta el día de hoy con otros grandes éxitos como «Monstruos S.A», «Cars» y otras tantas en las que destacan también las secuelas de «Toy Story».








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